domingo 19 de octubre de 2008

2º Aniversario XeNTe LeS KueNKeS


Y van dos, dos añitos ya, que rápido pasa el tiempo pero que bien nos lo pasamos cada vez que salimos. Y como es menester, lo celebramos haciendo una ruta disfrutona y con comida rica.

Hubo circunstancias que favorecieron la no asistencia de algunos habituales en las salidas y esto motivó cambios en las previsiones que había para ese día, pero sin modificar lo esencial, que era una ruta guapa y un “corderu a la estaca", con lo cual, no nos juntamos todos los que hubiéramos querido ser pero éramos todos los que quisimos (suena raro, ¿eh?).

A las nueve y media habíamos quedao en el parque del Florán, delante del Albergue donde comeríamos y como siempre, máxima puntualidad, allí estábamos todos preparados para abordar lo que se nos pusiera por delante, y no por ir sobrados de fuerzas o de energía, no, no, lo que nos hacía tener esa sensación de poderío era el olor que llegaba a nuestras pituitarias ¿a qué olería?...a qué iba a ser, al “corderu a la estaca" que nos comeríamos cuando llegáramos después de la ruta ¡vaya tela! A aquellas horas y ya estaba el “asaor” dando candela.
Esto fue motivo suficiente para arrancar con más alegría todavía, así que a dar pedales.

Hicimos un itinerario en el que creo que todos disfrutamos mucho y sufrimos un poco, con alguna subida importante (desnivel del 36 %), gran cantidad de senderos por zonas de bosque y trialeras entretenidas entre piedras y “felechales”.

Al poco de empezar a subir ya tuvimos que echar el freno a “Valli” porque si no, ya no lo vemos hasta la hora de comer, después tuvo mala suerte con una piedra que se cruzó en su camino y nos abandonó a mitad de ruta, pero no fue nada grave porque a la hora de comer “esprintaba” que daba gusto. Arienza y Cesar, como siempre, como motos; y de Dricho ya no digo nada porque todo se sabe, ¡joer! como subes compañero.

Ahora que, el que mas me impresionó por su capacidad de sufrimiento fue Raul, yo me ponía en su lugar (imaginándomelo ¡claro!) y ya solo de pensarlo me dolía todo, será la diferencia de edad. Pues os cuento, el “Tío” en cuestión, o sea, Raúl, como no traía zapatillas con calas, se bajó todas las escaleras (las que están al final de la senda verde, la de Veró que baja por Sta Bárbara hasta Sotrondio) sentado sobre el sillín y con las piernas abiertas. Verlo bajar dando culazos contra el sillín al ritmo que marcaban las escaleras era un delirio, lo primero que me vino a la mente en ese momento fue una imagen de cuando yo era pequeño mirando a mi abuela como batía los huevos.
¡Vaya! que como se suele decir…”Esi chaval tienlos de fierro”

Y de los demás…(menos uno)… pues nada destacable, como ya nos conocemos…piano, piano, y encantaos de rodar juntos otra vez.

Ese “uno” al que me refiero, no es uno cualquiera, es "una" y es Marta. Creo que merece una mención aparte y con una reverencia porque se la ganó a pulso. En muy poco tiempo (unos meses) pasó de salir de la mano de Nori a pistear por aquí arriba…a hacer salidas con nosotros en las que las subidas no son problema y las bajadas…¿las bajadas?…baja trialeras por las que yo, hace un año casi ni me atrevía a pasar. Vaya tela con Marta, que cuando mira para abajo y lo ve de aquella manera…se para, se pone las protecciones…y pabajo ¡allá vaaaa! ¡Hombre! algo de culpa tendrá Nori, que por algo duermen juntos, pero tiene mucho mérito, sí señor. "Yes mundial, Marta"

¡Bueno! Llegó la hora de comer, no desaprovechamos la ocasión y a ello nos pusimos. La comida estuvo muy buena, para mi gusto; la sopa de marisco me pareció muy natural y rica, para repetir lo que quisiéramos, y el corderu…¡otia!...que bueno estaba. Los postres caseros y muy bien también, predominaron las tartas de queso y de caramelo. Chupitos, café y farias…y quedamos encantaos.

Pasamos un día muy guapo entre amigos y bicicletas que seguro repetiremos en cuanto podamos, sea o no aniversario.

Muchas gracias a Felix por las gestiones realizadas para que todo saliera como tenía que salir, insuperable.
Y nuestro agradecimiento a Manu, Luis, Pedro y Chus por pegarse el madrugón y despalazarse hasta aquí para compartir el día con nosotros, gracias.

Un saludín a todos y en la próxima nos vemos, Las fotos aKí.

lunes 13 de octubre de 2008

Dese Fuensanta al Pendón, pasando por Grandes Llanes



¿Dónde podríamos encontrar una ruta que nos haga disfrutar de la verdadera esencia de “la nuestra tierrina”? Pues muy fácil, a cualquier sitio que vayamos porque es todo increíble, cada día estoy mas “enamorau” de lo que nos rodea. A ver si dura bastante tiempo así, porque con las modas del hormigón, las restricciones y los eólicos…no se yo.

En fin, a lo nuestro que es lo que mola, a bicicletear por el monte. La ruta de hoy sí nos hizo disfrutar y a algunos sufrir la verdadera esencia nuestra tierrina (que evidentemente es tierra de todos).
Visitamos una zona que tiene todos los ingredientes para ser una ruta guapa donde las haya. Cruzamos montañas, valles, ríos, praderas, bosques…despertamos algún ciervo de su placentera siesta, otros nos miraban pensando…-¡qué coño harán esos en bici por ahí! Tuvimos de todo y para todos.

Previamente, ya había dicho que iba a haber tres zonas lobo, con lo cual, las previsiones en cuanto al horario podían ser un poco relativas, y más aún, si nos juntamos muchos ya que las posibilidades de averías aumentarían. En principio, la hora de llegada la había calculao en torno a las dos y media o las tres de la tarde, saliendo a las nueve y media de la mañana.
Y efectivamente, no andaba muy desencaminao, llegamos a las siete y media de la tarde, casi acierto. Así que ya os podéis imaginar como fue la ruta, yo creo que muy intensa en todos los sentidos, hubo quien sufrió mucho, y hubo quien disfrutó mucho, pero esto del ciclomontañismo es lo que tiene y pienso que incluso el que más haya sufrido, al día siguiente o esa misma noche (ya no digo cuando llegó al coche, por si acaso), cuando recuerde por donde pasó, lo que vivió y como lo hizo…sienta un bienestar emocional que incluso del sufrimiento tenga un buen recuerdo. Puede parecer osado decir esto pero como a mí me tiene pasado, creo que a los demás también les puede pasar.

A las nueve y cuarto ya estábamos doce amigos dispuestos a todo en el aparcamiento de Fuensanta ¡qué gente mas puntual! así da gusto. A las nueve y media arrancamos con muchas ganas rumbo al camino de los Pilones, alguno con tantas ganas que después le pasaría factura, y bordeando las crestas de Trapa llegamos al camino-sendero que nos llevaría a Les Cuerries, con una bajada que nos supo a gloria; cuando llegamos abajo ya empezamos con el primer pinchazo de “Valli”, al final de la ruta no se cuantos tuvo, pero muchos.

Cruzamos el pueblo y nos dirigimos a Rollamiu rodeando la sierra de Grandes Llanes pasando por les Cobayes, zona de pisteo muy guapa y con panorámicas espectaculares, desde allí veíamos y recordábamos nuestras andanzas por el “camín real del Sellón”. Desde Rollamiu a Biforcos tomamos una variante que entrañaba “zona lobo” pero con una bajada que merecía la pena.
Llegamos a “la zona lobo" y aquí la cosa empezó a ponerse emocionante, a la vez que tensa para alguno, pero nada que no se solucionara con cuatro rasguños por las piernas y unas risas después de llegar al camino buscado.
Cada uno iba por un lado y sin saber donde acabaría ya que en algunos sitios el monte estaba muy cerrado, después de un tiempo y entre unos buscando a otros, y otros buscando a unos, dimos con el camino bueno y llegamos donde teníamos que ir, somos los mejores, je, je.
Eso sí, en la próxima ya sé por donde ir sin pasar por “zona lobo”, de algo sirvió.

En Biforcos paramos a coger agua y aquí ya estaban los ánimos de alguno bastante bajos, sobre todo cuando se dijo lo que faltaba para llegar a les Praeres. Si tuviera telepatía y pudiera leer la mente de alguno en ese momento, seguro que se veía una imagen en la que me estaba cogiendo del cuello intentando estrangularme.
Pues parriba otra vez, cogimos pista y piano piano; nos encontramos un grupo pequeño de beteteros del club Cayón de Infiesto que también iban para arriba pero bastante mas frescos, pensarían: -¡mira que cares! -¿de onde vendrán esos con esa pinta mataos? Alguno nos hizo compañía mientras subíamos (gracias por tu solidaridad, compañero) y cuando llegamos a la Llama hicimos una parada de reagrupamiento y descanso, ya que había quien tenía los ánimos (y la glucosa) por los suelos, pero ante nuestros ojos ya se vislumbraba la siguiente y ansiada meta, el "chigre de Ladino".

Llegamos al Bar y...aquí si hubo quien vio la “luz”, y mira que está oscuro aquello. solo había que ver como cambiaba la fisonomía de algunas caras a medida que se acercaba a la barra, y ya no digo nada cuando se empezaba a ver pasar delante de nuestras narices raciones de cabritu con patatines.
Nos pillamos bocatas y bebida (si nos liamos con el cabritu y les fabes tienen que subir a buscarnos) y repusimos parte de lo perdido con gran placer ¡como moló el bocata y la cervecina”.
El que disfrutó mucho con el bocata fue Manuetrex, que lo pidió de “quesu”, un quesín de eso curao fresquino de nevera…y…¡ay hermano! La cara que i quedó cuando empezaron a salir los de lomo calientes, sobre todo el de Pablín, que no se que tenía pero aquello parecía una chimenea, el pobre Manu viendo aquella “fumarea” y de reojo mirando pal “quesu” congelao de su bocata... que pena me daba del hombre, pero no solo eso, cuando estaba intentando tragar uno de esos bocaos secos y pastosos que se hacen a veces cuando se juntan el queso y el pan a la hora de pasarlo pa dentro…pasa la cocinera por delante con una “fuentá de fabes” echando “fumo” sin parar y justo delante de sus narices, el pobre Manu ya no sabía que hacer con "el bocau trabau dentro de la garganta", pero na, después café, chupito y pitucu y quedó como un “reló”.

Después de completar la faena en el bar, ya estábamos dispuestos para la segunda parte que sería la guinda de la ruta, pero…pero…no sin un poco de sufrimiento previo ¡claro! Si no no tendría gracia, así que otra vez parriba, bici al hombro en algunos sitios, en otros ciclando y dirección a la collada que nos separaba de la bajada al Mayau Pastor. Desde aquí conectamos con el PR de les Foces y pallá.
Una gozada, mereció la pena llegar hasta allí y hacer el trayecto que nos quedaba hasta el coche.
Nada mas llegar al primer collado lo primero que se ve son las zetas del camino hacia abajo así que a rodar, trialeras muy guapas, escaleras imposibles, sendero impresionante por la Foz y paisaje espectacular era lo que nos deparaba la última parte del recorrido y que disfrutamos a tope, impresionante.

No tardando mucho, por ahí rodaremos otra vez, aunque un poco mas corto pero seguro que también muy intenso.

¡Venga! Un saludín y nos vemos.

Las fotos AQUÍ