domingo 15 de junio de 2008

De cerezales por los pastizales de Trapa.


Había dos ofertas de lo mejor, una, la ruta con los Asturcones desde Panes a enlazar con la costera ¡que ruta mas guapa tuvo que salir!, y la otra con aire mas festivo, la de Villoria, con paella y jolgorio hasta las tantas.

La pena es que había compromisos ineludibles y limitaban un poco la hora de llegada así que, a buscar alternativa.

¡Ah! y que conste que a ninguno de nosotros se nos pasó por la imaginación que Blerax se hubiera apuntao a la de Villoria por lo de la paella y el jolgorio, eso que quede claro.

Pues como Manuetrex y Luis (Mibieja) estaban en las mismas condiciones, y son gente de buen consenso y compás, el día guapo, el viento en calma, la bici en plan, el "Camel" con agua, el pinchu de tortilla cojonudu (¿eh? Luis, si lu llegamos a tener a mano a mediu camín...) y muchas ganas de montear, decidimos dar un paseín de los de poco a poco pero sin pausa por cotas mas altas y disfrutar de la compañía del ganao que ya habita los pastizales de los puertos.

En torno a las nueve y media tiramos para arriba y pasamos una mañana preciosa, de idílicos paisajes, ausencia total de ruidos de motores (como mola eso) y panorámicas de 360º a infinito con la atmósfera limpia, esto lo digo porque Luis, cada vez que viene con nosotros por estos lares...llueve o hay niebla, y ahora, por fín pudo ver que hay mas allá.

¡Pues eso! que lo pasamos muy bien y con el añadido de "les cerezales" que encontrábamos en el camino para dar ese toque de acidez y frescor que tanto mola y que solo les "cerezes monteses" saben dar.

"Manufer" no te preocupes que había cerezes muy verdes todavía y para un mes y pico la cosecha está garantizada.

Un saludín y las fotos aquí.

domingo 8 de junio de 2008

...y estas, de ayer por aquí arriba.






El resto aquí.
Un saludín.

domingo 1 de junio de 2008

Por Caliao y el Alba


…Y de nuevo cabalgamos juntos. Siempre es un placer compartir rutas con nuestros amigos los “Asturcones”.

Hace tiempo que Nespral venía insistiendo en el tema:

-¡Hay que hacer una ruta por Caliao!
-¡Pues vale!, no “problem”.
-Algo que no sea muy duro, para que la gente conozca la zona, y sobre todo el valle que inundará el pantano.
-¡Uy! algo que no sea muy duro…por Caliao…y que salga una rutuca un poco decente…cosa difícil, sobre todo si queremos evitar hacer carretera.
-Tampoco hace falta prescindir de la carretera ni que sea una ruta dura, simplemente con rodar por la zona ya vale, no todo van a ser trialeras y sacrificio.

Así que con esas premisas, conociendo la orografía de la zona y teniendo en cuenta que estaríamos dentro del Parque, fácil estaba la cosa:

Una ruta que no sea dura, que no sea obstáculo hacer carretera y visitar lo que inundará el embalse (si lo hacen ¡claro!)…hacemos Coballes - Caliao – Coballes por carretera y queda una ruta de ida y vuelta por el mismo sitio cojonuda, unos doce Kms sin excesos y con un entorno maravilloso.

“¡Claro, oh! Si non quies que te maten”…era broma hombre.

A lo que iba, que hacer una ruta circular y de esas características no es muy fácil porque es un terreno duro para la bici y con grandes desniveles en distancias cortas, así que la mejor opción bajo mi punto de vista era visitar, además del valle del Caliao, el del Alba, y unirlos a través de la Collá Isornu, quedaría circular y con un entorno increíble.

En un principio, la idea sería salir desde Rioseco, subir por el Alba hasta Isornu y bajar por Caliao. Los motivos de hacerlo así me parecían mas lógicos ya que el Alba está muy transitado por senderistas y haciéndolo hacia arriba se reducirían los riesgos de incidentes con otros usuarios de la vía, ya sabemos lo que pasa cuando bajamos en bici por zonas de buen firme.
De cara a conocer Caliao y el valle, el hacerlo hacia abajo permite que vayamos mas relajaos y poder apreciar mejor las cosas que si vamos cuesta arriba dándolo todo.
De hecho, el pueblo y la bajada hasta Coballes se merecen una visión mas relejada del entorno porque es una maravilla.
Y de Coballes hasta Rioseco ya no queda otro remedio, la nacional y hasta el punto de partida.

Era necesario hacer reconocimiento previo y ver como estaba el panorama ya que con el agua que llevaba cayendo desde tiempo atrás y las obras de mejora en la senda a Isornu, a saber como estaría el terreno.

Quedamos para hacer el recorrido un par de días antes y menuda sorpresa nos llevamos, la subida estaba impracticable, y aunque conseguimos subirlo casi todo, la cosa no estaba para bromas. Estaba muy rodao de los TT´s de la obra y donde no estaba hormigonao, entre el barro, el “mallazo” y el “arenón” para echar el nuevo firme, subir por allí suponía un esfuerzo extra que no merecía la pena, sobre todo sabiendo que las predicciones metereológicas eran nefastas.
La solución a esto pasaba por invertir el sentido de la ruta y problema solucionado.

Y así fue, hicimos el trazado en sentido contrario al previsto y menos mal, porque el tiempo no nos dio tregua, no paró de llover. La pena fue que la niebla tampoco nos dejó ver gran cosa, nos acompañó durante todo el recorrido y justo cuando llegamos a lo mas alto, mas cerrada estaba. Una pena no poder disfrutar del paisaje que desde allí se ve.

El día antes creo que había unos 22 beteteros apuntaos a la mojadura que íbamos a pillar.

Tomando un café con “Manuetrex” lo comentamos:

-Mañana estaremos cuatro porque con la que está cayendo…
-Pues para mañana dan peor, así que…
-Na, pero la gente que hay apuntada ye cañera ¡eh!
-No se, a ver como amanez.

…entran Nori y Marta…

-¡Que tal chavales!...mañana ¿qué?
-A ver…
-Non va tar pa ir.
-Desde cuando el tiempu fue impedimento pa una ruta, como si caen chuzos.
-¡Calla oh! si amanez lloviendo…nosotros volvemos pal sobre otra vez.

…Al día siguiente…

A las ocho de la mañana…lloviendo a mares.

Manu y yo:

-Qué fiyu, vaya mojadura hoy, estaremos solos.
-No se Pin, la cosa está fea ¿eh?
-Venga, vamos, a mal tiempo buena cara.

¡Je! lloviendo a mares, la bruma cubriéndolo todo…el limpia ya no daba abasto…y nosotros rumbo a Rioseco.
La primera sorpresa ya nos la encontramos cuando cruzamos el tunel:
-¡hostia tío! ahí va uno en bici.
-¿quien será?
-¡meca! ye Ladio
Damos un bocinazo y seguimos

¡Cagunmimanto! Quien iba a venir hoy de ruta con esti día...parez mentira que no sepamos todavía con quien tratamos, bueno, la verdad es que si que lo sabemos.
De los 22 que habían dicho que venían…
…había 24. ¡Toma!¡aquí si hay nivel!

Así que lloviendo sin parar y con poca demora, no estaba la cosa para mucha, los 24 jinetes salimos para Caliao sin pensarlo dos veces, pensé que el tramo de carretera podía ser un poco aburrido pero todo lo contrario, yo por lo menos no me enteré, subimos poco a poco, sin pausa y muy a gusto. En Caliao paramos para prepararnos para la subida que nos esperaba, es algo dura pero corta, y arrancamos dirección Isornu. Lo bueno de subir por ahí fue que al no haber barro, no nos perjudicaría la transmisión de las bicis y nos ahorramos los típicos problemas que tanto fastidian subiendo.
Tras portear las bicis unos 500 mts llegamos a la collada, la panorámica impresionante, todo alrededor era blanco y difuminado por la lluvia que caía. Pero me dio la impresión de que todos estábamos bien, un poco mojados pero bien.

Después de la pausa obligada para reponer fuerzas, empezamos la bajada, que con tanto barro se hizo mucho mas emocionante, creo que en mayor o menor medida todos lo pasamos bien bajando.

Llegamos al entronque con la ruta del Alba y desde ahí hasta Soto, aunque teníamos previsto que fueran delante dos o tres para neutralizar la bajada, no hizo falta; con gente así da gusto rodar. Bajamos despacio y muy a gusto hasta el puente romano, aquí alguno abandonó el grupo y los demás continuamos dirección el Castrín, era el postre final y no nos lo podíamos perder. Cruzamos el bosque, que aunque corto, siempre resulta impresionante cruzarlo en bici, y creo que con el día tan oscuro y lluvioso, todavía le daba mas encanto; daba la sensación de estar cruzando parte del país del “Trasgu”.

Y llegamos a Rioseco.

Después de este final de ruta, quedaba una de las cosas que mas incomodan algunas veces, el llegar bici y biker lleno de barro al coche y además no tener ducha ni manguera.
¡Como ye oh! estaba todo previsto, disponíamos de la mejor piscina climatizada que nos podíamos imaginar, para nosotros y para las bicis.
¡Todos al agua! Nos metimos al embalse sin pensarlo, el agua estaba de lujo.

¡Que bien lo pasamos! O al menos esa impresión me dio, yo disfruté un montón.

Y colorín colorado…en la próxima nos veremos. Lo nuestro ye como lo del anuncio:
Hoy disfrutamos mas que ayer y menos que mañana.

A Enma decirle que está hecha una “jabata” como decimos por aquí, vaya nivel. Y a Ladio, que se unía a nosotros por primera vez, tengo que “posái la gorra”, como se suele decir, porque además de venir en bici desde Laviana y con la que estaba cayendo cuando la pasamos en coche…hizo la ruta con pedales normales y playeros, eso si ye nivel ¡fai fumo!

Un saludón pa todos. Nos vemos.